![]() |
Gloria¿Qué ha estado haciendo estos días, que no actualizaba el blog? He estado pensando en el rencor. Sí, yo también leí algo en este lado: está mal, se dice por el ciberespacio, sentir rencor continuado, extendido en el tiempo. Sienta mal. Te lastra. Te salen arrugas. Lo que ya sabíamos, ¿no? Sí. Pero el que habla así, con esa ligereza de pies, parece que en lugar de hablar de sentimientos está tratándose un grano, y se deja lo más importante: darse cuenta de que te han hecho un daño irreparable (léase: “daño irreparable”); y lo que es todavía más difícil, darse cuenta, cuando sea el caso, de que lo has hecho tú. Así el hombre. Aunque se use mucho ponerse la venda antes de hacerse la herida, lo cierto es que saber cómo, cuánto y de qué manera te la han clavado, no es nada fácil. Claro que no, nadie se pone a sí mismo a los pies de esos caballos. Cuesta. Quiero decir, que reconocer que la otra persona, conscientemente o no, no ha actuado contigo como hubiera sido deseable desde cualquier punto de vista, cuesta. Pero vamos, se llega. Se llega. Y cuando se llega, a veces de la manera más insospechada, pues sentir rencor es lo que toca. Enfadarse y sentir resquemor gordo es lo normal. No pasa nada. No sienta mal. No lastra. No salen arrugas. De hecho es bueno, porque es un mecanismo de defensa, y no precisamente por inseguridad. La inseguridad es anterior, se tiene mientras todavía se está en una fase previa, en la que se sospecha que ha pasado algo, perjudicial, malote de toda maldad y que hace sentir fatal, pero sin que se sepa aún qué; y no queda más remedio que ovillarse. Y si este rencor dura una semana, muy bien, pero si dura quince días, un mes, un año o toda la vida, qué le vamos a hacer, pues muy bien también. Tiempo es lo que pide, y tiempo es lo que se le da. Correcto. Porque el primer daño, el más grave y peor de todos, es ese primer darse cuenta de lo que ha pasado. Cuando caen las certezas y se ve con claridad el horror. Cuando se te rompe el corazón es ahí. Lo otro son sólo repeticiones que no sólo no son malas, es que además, enseñan. …y pobre de aquél que ante el daño, no aprenda a utilizar lo que siente para intentar inmunizarse... Qué atento le veo. Si tal como ha leído usted, te engañas a ti mismo y pasas página por aquello de la sanidad mental, antes de ser capaz de asimilar ese daño, racionalizarlo, llevarlo tan dignamente como se puedan llevar las alegrías, estás perdido. Si tarda, que tarde. Lo que haga falta. Y si se tiene que aplicar algún martillazo, aunque no sea una ciencia exacta, se aplica. ¿Con la contundencia que corresponda? Por supuesto. No hacerlo, obviar, no quejarse por no molestar, perdonar al buen tuntún, no hacer que el otro (por vergüenza, por no caer en el victimismo) vea lo que ha hecho, no sana nada. Pero nada. A ninguna de las partes. Y una ha llegado ya a una edad en la que, aunque lo pueda comprender casi todo, le gusta ver las cosas en su sitio. Y como sea las irá poniendo. Al tiempo. Y por la otra banda, creer que se ha alcanzado a comprender qué es lo que se le ha hecho al otro, ya es un error importante; pero pensar que se solucionará solo, o que la persona que lo recibe ya está talludita y mejor no meterse; o qué sé yo, apostar a que el daño se curará pasando despreocupadamente la mano sobre los trozos rotos, es de muy poca categoría. Y se paga. Con el tiempo se paga. Lo sé porque lo estoy pagando. ¿Usted qué va a estar pagando algo así? Uy, si yo le contara… Cuente, cuente. Otro día. Gloria de hablar con usted. Sí, ya veremos cuánta. Comentarios » Ir a formulario
El rencor nos duele a nosotros, no al otro. ¿Qué sentido tiene? Se corta y a la mierda (que no vuelva, elotro/a, que no vuelva que no vuelva a meterse en mi camino y ya está. La primera semana está bien en desear abrirle la cabeza. Luego, se debe ir retirando. ¿Cuánto tiempo? No se sabe. La gestión de tiempos es algo de lo más difícil. PEro si nos hizo daño, y ya no puede volver a hacérnoslo (esto es de lo más importante), volver a nuestra vida sin "interferencias". Lo que propongo es un modo de vivir. Hay otros, claro, y los tengo que aceptar. Fecha: 28/09/2009 12:09. Autor: María Pues nada que decir Rosa. Cada uno elige cómo quiere superar el dolor, cómo lo gestiona, que quiere hacer con él, para que le sirve y para que no, durante cuanto tiempo, y todo eso que tú has dicho tan bien. Y más si se es tan consciente de lo que se siente como pareces serlo tú. Otro beso bien grande. Fecha: 28/09/2009 17:57. Autor: La donna è mobile Fíjate, NáN, que a mí lo que realmente me cuesta, y he intentado plasmar en este texto con alguna dificultad, es llegar al punto en el que me doy cuenta. Y voy a ser totalmente sincera, porque no creo que sea ninguna flor: me refiero a darme cuenta de que me han hecho algo, no a que lo haya hecho yo, y no me haya dado cuenta. Parto de la base de que el que pone (incluso) a los demás por delante, raramente le terminará haciendo un daño grave a alguien. Y hablo de estos daños que se hacen por egoísmo, por ir a lo loco, por no ver, por no valorar o porque no era el mejor momento. O por mil cosas, yo qué sé. A mí siempre me ha importado más, incluso cuando me han hecho un daño, que la otra persona no se sintiera demasiado mal, quizá incómodo, que lo que pudiera pasar no se cargara lo que había habido de útil, de bueno. ¿Me entiendes? Aunque hubiese sido a costa mía. Pero darme cuenta de lo que me han hecho a mí, me cuesta la vida. No se trata de que no lo espere, lo espero, puntualmente alguna vez lo he esperado. Pero no estoy a eso, no sabría decirlo peor: a mí no me gustaría tratar con personas a las que tuviera que demostrar continuamente que no les va a pasar nada. Entonces hago vida, voy haciendo, estoy a otras cosas, a lo mío, que ya me da bastante tarea, y de repente, caigo. ¡Hostias, pero fíjate lo que ha pasado aquí! Y esto, es para mí más difícil que gestionar el rencor, ante el que sinceramente, tampoco atranco. No es definitorio de mi carácter y suelo reaccionar como tan bien has comentado. Pero es lo otro lo que me preocupa. El lunes próximo cumpliré 39 años y fíjate, todavía en la mona de pascua. ¿Será genético? Seguro que me entiendes. :-) Fecha: 28/09/2009 21:00. Autor: La donna è mobile Fue gracias a ti que llegué a ordenar muchas cosas en la cabeza. De algunas no me gustó el resultado, pero ante la mayoría me sentí muchísimo (pero que muchísimo) más aliviada. Eran muchos los runrunes. En fin, que no hay NADA como verbalizar qué te pasa, y tener a alguien útil, receptivo, que esté dispuesto a dejártelo decir todo. No te preocupes, que no te voy a dar las gracias otra vez. :-) Te envío un par de manos, que buena falta de hacen. Fecha: 28/09/2009 21:05. Autor: María Pues sí que me hacen falta, sí. Hoy hubiese necesitado unos cuantos pares ... :-) Fecha: 28/09/2009 23:03.
¡Cuanto tiempo sin mirar este Blog! Me reconforta ver que sigues por aquí, aunque no te note demasiado satisfecha... Los rencores, y darle vueltas a las "puñaladas" recibidas en el ciberespacio, no conducen a nada; aunque yo mantuve esa lucha mía particular en demostrar lo que aquí había. Gracias a Dios, -yo siempre lo dije- el tiempo pone a cada uno en su sitio, y dá y quita razones... Para mí, el mayor problema que tenemos los humanos, aquí, y en Sebastopol, es que nos vuelve locos que nos digan lo que queremos oir, -o leer en este caso-, y eso nos pierde. Me alegro de seguir leyéndola Donna, aunque lo dude, y no seré yo la que intente convencerla de lo contrario... ;), (ya no me acuerdo de si he puesto bien el emoticón.... (lloros...) Fecha: 30/09/2009 15:48. Autor: La donna è mobile Hola, Galatea, querida. Siento haber tardado en contestar, pero es que ya no tengo demasiado tiempo para invertirlo en vigilar el blog, o al menos, no al ritmo de estas últimas semanas. Estoy enteramente de acuerdo en todo cuanto dices, salvo en aquello de que no me ves satisfecha: acabo de meterme (de régimen, como seguidamente demostraré) casi media barra casera (las que tienen más peligro) a pellizcos vivos y consecutivos, metiéndola en la nocilla. Otra cosa igual no, pero satisfecha, sí que me pillas. :- ) Y satisfecha de lo otro, más. Si eso es posible. Pd: después de todo el verano haciendo dieta, ya me tocaba un homenaje ya. Por gorrino que éste fuera. Fecha: 03/10/2009 16:13. |
Temas
Enlaces |